patata iba sentada en el asiento de atrás de un coche destartalado cuando de repente pasaron por un punto de inflexión del tramo que iban a recorrer. ella sabe perfectamente que después de ese punto, marcado con un arco de piedra, sólo hay mar. mar y cielo. el camino a partir del arco es peligroso y angosto y, sin embargo, extremadamente bello. cegadoramente espléndido.
al traspasar el arco empedrado el mar a sus pies, ostentando orgulloso un inexistente color azul zafiro. brillante, oscuro, transparente. azul. azul. azul.
elevó la mirada al cielo y allí el espectáculo era casi divino; el cielo lucía un turquesa luminoso, terso, opaco. turquesa. turquesa. turquesa.
los ojos humanos no pueden soportar tal belleza -piensa patata- la mezcla de azules es inhumana.
cuando la naturaleza parece haber soltado las armas, cuando estamos seguros de que nada puede ser más dolorosamente perfecto, una brisa comienza a mesar nuestros cabellos. al virar hacia la izquierda se puede comprobar que ese tenue soplido de eolo nos ofrece de entre sus delgados dedos los frutos de la primavera. una bocanada de flores de cerezo irrumpe dentro del coche cubriéndolo todo de olores palpitantes y vivos. una nube blanca, rosa, suave. blanca. blanca. blanca.
ya ha llegado -piensa patata- azul. azul. azul.
jueves, 24 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
sometimes
a veces patata sale de su casa. a veces cruza la cancela del portal. a veces el sol cegador de la mañana le empapa la cara. a veces cierra los ojos y mira hacia arriba. a veces se queda unos segundos contemplando la luz naranja que resulta de esta costumbre milenaria y transcultural. a veces sonríe orgullosa y solemne. a veces piensa fugazmente que ese es el instante más feliz de su vida. a veces siente un cosquilleo en el estómago. a veces vuelve a abrir los ojos con pereza. a veces planta el pié derecho en la calzada. a veces patata sale del portal de su casa.
jueves, 24 de febrero de 2011
calleja vieja
en un callejón húmedo. los labios desteñidos por el frío. tristemente agazapada en un rincón mojado. nada y nadie. los huesos tiritando al ritmo de la lluvia. el pelo goteando tempestades. risas macabras en ninguna parte. silencio atronador y lascivo. lanzando maldiciones por la boca. sellada. soñando despierta con tu mano tierna.
no te preocupes ya. el sol está asomando por detrás de la verja.
no te preocupes ya. el sol está asomando por detrás de la verja.
lunes, 14 de febrero de 2011
primavera emocional
una atmósfera asfixiante. nubes rojas. nubes verdes. cielo naranja.
un paisaje brumoso. árboles caídos. casas esqueléticas. perros famélicos.
una tierra seca. grietas negras. hierbas moradas. piedras grises.
un río espeso. peces muertos. ranas podridas. algas tristes.
un paisaje brumoso. árboles caídos. casas esqueléticas. perros famélicos.
una tierra seca. grietas negras. hierbas moradas. piedras grises.
un río espeso. peces muertos. ranas podridas. algas tristes.
lunes, 20 de diciembre de 2010
cumpleaños
es su cumpleaños y le he dicho que no me importa dónde me siente. al final me ha sentado en la última sala de la casa, sola. me da mucha pena estar allí sola, de modo que subo a veros un rato antes de la comida para que sea un poco más llevadero. allí todos lo pasáis estupendamente. a mí me da mucha pena tener que volver a mi sala vacía.
bajo las escaleras cabizbaja, triste, desamparada, enrabietada. la verdad es que ya no hay nada que pueda hacer: le he dicho que no me importaba. cuando vuelvo me percato de que mi destino es en realidad la cocina. allí se están cocinando todas las cosas para el cumpleaños: unas piruletas muy grandes, cuadros en miniatura que va a ir regalando a los invitados, fotos de excursiones que hice en el instituto, etc.
de repente decido irme de allí. sé que me voy a perder el regalo -el cuadro en miniatura- pero no puedo evitar salir inmediatamente de ese lugar lúgubre que se me ha destinado.
ahora estoy en un río-mar erizado y cabreado. tengo que saltar de barca en barca para no caer al agua. es un trabajo realmente difícil. requiere gran concentración y agilidad, por no hablar de la capacidad visual.
no importa lo que haga, sé que al final caeré derrotada.
bajo las escaleras cabizbaja, triste, desamparada, enrabietada. la verdad es que ya no hay nada que pueda hacer: le he dicho que no me importaba. cuando vuelvo me percato de que mi destino es en realidad la cocina. allí se están cocinando todas las cosas para el cumpleaños: unas piruletas muy grandes, cuadros en miniatura que va a ir regalando a los invitados, fotos de excursiones que hice en el instituto, etc.
de repente decido irme de allí. sé que me voy a perder el regalo -el cuadro en miniatura- pero no puedo evitar salir inmediatamente de ese lugar lúgubre que se me ha destinado.
ahora estoy en un río-mar erizado y cabreado. tengo que saltar de barca en barca para no caer al agua. es un trabajo realmente difícil. requiere gran concentración y agilidad, por no hablar de la capacidad visual.
no importa lo que haga, sé que al final caeré derrotada.
jueves, 16 de diciembre de 2010
¡callaos!
quería gritar y no pude. quería espetar ¡callaos! y la voz se me perdía en el hiato, justo en el sonido invisible que une las vocales. incompetente. intentando excusarme. inútilmente.
desistí. me hice la dura y salí a la palestra ante todas las interrogativas miradas de los presentes, explicando que mi voz es ronca y se me esconde en los hiatos. incomprendida. intentando consolarme. conmovida.
pero ellos no entendían lo difícil que es tragar saliva.
desistí. me hice la dura y salí a la palestra ante todas las interrogativas miradas de los presentes, explicando que mi voz es ronca y se me esconde en los hiatos. incomprendida. intentando consolarme. conmovida.
pero ellos no entendían lo difícil que es tragar saliva.
lunes, 22 de noviembre de 2010
a hurtadillas
abres una puerta y dentro hay unos negros haciendo botellón. vas al salón y una cabeza asoma por la ventana. hay mucha gente queriendo entrar en casa a hurtadillas. seguramente es mejor cerrar las rejas pero adoro el aire fresco de la calle. no van a conseguir echarnos de aquí. no.
nos sentamos abrazados en un sillón. se ve la calle perfectamente. puedo verla desde arriba aunque tengo la certeza de que estamos en una planta baja. es una plaza bonita. un sitio muy familiar para mí aunque no lo conozco de nada. no lo he visto en mi vida. no.
vamos a la cama. espero que no entren duendes de madrugada.
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